Artículo sobre nutrición escrito por Marta Guzmán | Colegiada AND-00858
¿Has sufrido o conoces a alguien que sufre amenorrea? Esta afección, que afecta a miles de mujeres, genera mucha preocupación entre quienes la sufren y puede derivar en complicaciones que iré desgranando a lo largo del artículo.
Antes de adentrarnos de lleno en sus causas, tratamientos y sobre todo qué es recomendable comer cuando te diagnostican, es importante que entiendas qué es la amenorrea:
Explicado de forma sencilla, la amenorrea es la ausencia de menstruación, definiéndose como la ausencia de uno o más periodos menstruales.
La amenorrea hipotalámica es una condición caracterizada por la suspensión de la menstruación debido a una alteración en la función del eje hipotalamo-hipófiso-ovárico. Esta interrupción puede ser consecuencia de diversos factores que afectan la salud física y emocional de la mujer.
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Existen dos tipos de amenorrea. La amenorrea primaria se refiere a la ausencia de menstruación en mujeres que no han tenido su primera regla hasta los 15 años, mientras que la amenorrea secundaria se define como la desaparición del ciclo menstrual en mujeres que previamente menstruaron de manera regular durante al menos tres ciclos consecutivos. Ambas formas pueden tener implicaciones diferentes en la salud reproductiva.
Las causas de la amenorrea hipotalámica pueden ser diversas y a menudo interrelacionadas. Pueden incluir factores físicos y emocionales que afecten al organismo de distintas maneras.
La restricción calórica y una ingesta inadecuada de alimentos pueden derivar en bajos niveles de energía, lo que afecta la producción hormonal. Esta condición es frecuente en mujeres con dietas extremadamente restrictivas o trastornos alimenticios.
La práctica de ejercicio físico intenso y constante puede sobrecargar el organismo y alterar el equilibrio hormonal. Cuando el gasto calórico excede la ingesta, se interrumpe la señal del hipotálamo para iniciar el ciclo menstrual, contribuyendo así a la amenorrea.
Los niveles elevados de estrés emocional pueden afectar de manera negativa la salud hormonal. Este tipo de estrés suele desencadenar una respuesta fisiológica que inhibe la producción de hormonas esenciales para la ovulación, lo que puede resultar en la pérdida del ciclo menstrual.
La ausencia del ciclo menstrual, o amenorrea, puede manifestarse a través de diversas señales físicas y fisiológicas en el cuerpo de la mujer. Identificar estos síntomas nos ayudará a tratar y abordar de manera más eficiente esta condición. Te cuento algunos de los síntomas más comunes:
Las manifestaciones físicas son variadas y pueden incluir:
La amenorrea no solo afecta el ciclo menstrual, sino que también puede asociarse con otros síntomas como la fatiga crónica y problemas digestivos. Esta vinculación es importante porque puede señalar un desbalance en el metabolismo. Los problemas digestivos pueden manifestarse de diversas formas, como:
Otro aspecto importante es cómo la ausencia de menstruación puede impactar en las características sexuales secundarias. Pequeños cambios pueden ser notables, tales como:
La pregunta del millón: ¿Qué me recomiendas comer si tengo amenorrea?
Para tratar la amenorrea hipotalámica también es fundamental establecer planes nutricionales que favorezcan la recuperación del ciclo menstrual, centrándose en una alimentación adecuada que proporcione los nutrientes necesarios para la salud hormonal.
Los hidratos de carbono son una fuente clave de energía. Se recomienda consumir carbohidratos complejos, como cereales integrales, legumbres y frutas. Esta ingesta proporciona la energía necesaria para el funcionamiento óptimo del eje hormonal.
Las proteínas juegan un papel crucial en la regulación hormonal y en la salud general. Se pueden obtener de fuentes como carnes magras, pescados, huevos y legumbres. Estos alimentos ayudan a la reparación de tejidos y a la función metabólica.
Las grasas saludables son esenciales para la producción hormonal. Es recomendable incluir en la dieta aceites vegetales, aguacates, frutos secos y pescado azul. Estas grasas contribuyen a equilibrios hormonales esenciales para la menstruación regular.
La inclusión de micronutrientes específicos es clave para mejorar la función reproductiva y la salud general en el contexto de la amenorrea.
La vitamina D es importante no solo para la salud ósea, sino también para la producción hormonal. Se recomienda obtenerla a través de la exposición solar y de fuentes alimenticias como pescados grasos, yema de huevo y productos lácteos.
Minerales como el zinc y el magnesio son vitales para el funcionamiento hormonal. Se pueden encontrar en carnes, mariscos, semillas y frutos secos. Asegurar niveles adecuados de estos nutrientes puede apoyar la salud reproductiva.
Minerales como el zinc y el magnesio son vitales para el funcionamiento hormonal. Se pueden encontrar en carnes, mariscos, semillas y frutos secos. Asegurar niveles adecuados de estos nutrientes puede apoyar la salud reproductiva.
Es útil estructurar una alimentación basada en alimentos que promuevan el equilibrio hormonal. Ejemplos de comidas pueden incluir:
Es esencial evitar ciertos alimentos que pueden interferir negativamente en la salud hormonal. Entre ellos destacan:
La gestión del estrés es un aspecto fundamental en el tratamiento de la amenorrea, ya que el estrés psicológico puede alterar los niveles hormonales y afectar la regulación del ciclo menstrual. Cuando tratamos casos de amenorrea, siempre recomiendo el apoyo de otros profesionales. Con nosotras, también podrás encontrar terapia online con psicólogas que te ayudarán a manejar el estrés y sus causas. Ahora déjame contarte por qué el estrés afecta tanto y qué técnicas puedes seguir para reducirlo:
El estrés psicológico incrementa la producción de cortisol, una hormona que, en niveles elevados, puede interferir con la secreción de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH). Este efecto puede dar como resultado la disminución de la liberación de hormonas esenciales como la FSH y LH, lo que afecta directamente el ciclo menstrual. La alteración en esta comunicación hormonal puede conducir a la amenorrea hipotalámica, un problema común en mujeres con niveles altos de estrés.
Existen diversas técnicas que pueden ayudar a gestionar el estrés y, en consecuencia, a regular el ciclo menstrual. La meditación y el yoga son dos enfoques altamente efectivos. Ambas prácticas promueven la relajación y reducen la ansiedad, lo que puede permitir una mejor regulación hormonal. Los ejercicios de respiración, combinados con posturas de yoga, facilitan reducir la tensión muscular y mejorar el bienestar general.
Como comentaba anteriormente, la intervención de profesionales en salud mental puede ser clave en el manejo del estrés relacionado con la amenorrea. Las terapias psicológicas, como la terapia cognitivo-conductual, se enfocan en identificar y modificar patrones de pensamiento perjudiciales, lo que puede ayudar a disminuir el estrés. Además, el apoyo de un equipo multidisciplinario, que incluya médicos, nutricionistas y psicólogos, puede ofrecer un enfoque integral para abordar los problemas que contribuyen a la amenorrea, garantizando una atención adaptada a las necesidades específicas de la mujer.
Marta Guzmán, dietista-nutricionista, especializada en salud digestiva y hormonal, experto en Nutrición y Patologías digestivas con posgrado en Microbiótica
Más información científica sobre la amenorrea:
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/amenorrhea/symptoms-causes/syc-20369299
https://www.msdmanuals.com/es/hogar/salud-femenina/trastornos-menstruales-y-sangrados-vaginales-an%C3%B3malos/ausencia-de-periodos-menstruales?ruleredirectid=756
https://www.academianutricionydietetica.org/nutricion-deportiva/alimentacion-amenorrea/