Reprimir emociones: ¿por qué guardarte todo te está haciendo daño?

Artículo sobre psicología escrito por Ana García Robles | Colegiada CV19284

A veces, nos sentimos incapaces de expresar lo que sentimos. Ya sea por no incomodar a los demás, por normas sociales, evitar conversaciones incómodas o por miedo a enfrentarte a tus propias emociones.
Reprimir tus emociones puede tener consecuencias a largo plazo, manifestándose tanto en tu salud y bienestar emocional como en tu salud física.

He escrito este artículo para ayudarte a identificar si estás reprimiendo tus emociones, encontrar respuestas y proporcionarte algunas estrategias de gestión emocional.

¿Qué es la represión emocional?

Cuando hablamos de represión emocional nos referimos a un mecanismo psicológico de defensa en el cual invalidamos o bloqueamos la expresión de emociones, generalmente, dolorosas. Puede desarrollarse como forma de protección en respuesta a experiencias pasadas, normas sociales o culturales.

Pero… ¿Es consciente esta represión emocional? Antes, es importante distinguir entre suprimir y reprimir:

Suprimir implica una decisión consciente de ignorar o contener una emoción en el momento presente, mientras que reprimir es más profundo, ya que se refiere a una negación prolongada de la existencia misma de esta emoción.

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Consecuencias de reprimir las emociones en la salud mental y física

Muchas personas piensan que, reprimiendo las emociones, quizá algún día desaparezcan. Al contrario de esta creencia, reprimir las emociones no sólo evita que desaparezcan dichas emociones, además, pueden acabar manifestándose a niveles físicos y emocionales, provocando consecuencias en nuestra salud general.

Mayor ansiedad y depresión

Diversos estudios muestran que las personas que reprimen sus emociones con frecuencia presentan más síntomas de ansiedad y depresión. Al no permitirse sentir ni expresar lo que ocurre internamente, el malestar se intensifica y se mantiene en el tiempo.

Somatización y malestar físico

Las emociones reprimidas tienden a manifestarse en el cuerpo. La evidencia científica relaciona la represión emocional con dolores de cabeza, tensión muscular, problemas gastrointestinales y otras molestias físicas sin causa médica clara. Este efecto se debe en parte a la activación fisiológica constante que genera intentar “contener” las emociones.

Problemas en la comunicación, la autoestima y las relaciones

Reprimir lo que sentimos reduce la autenticidad y dificulta la conexión emocional con otras personas. Esto puede afectar a la autoestima, generar sensación de incomprensión y provocar relaciones sociales más tensas o superficiales. Reprimir emociones disminuye la capacidad de mostrar cercanía y empatía.

Conductas de escape y riesgo de adicciones

Las personas con dificultades para expresar o gestionar sus emociones pueden recurrir con más frecuencia a conductas de escape, como el consumo de alcohol, comida o sustancias. La literatura científica lo vincula con problemas de regulación emocional que aumentan la vulnerabilidad ante adicciones

Sobrecarga emocional y reactividad

Reprimir emociones no elimina la emoción: la desplaza. A largo plazo, ese esfuerzo interno puede generar una acumulación emocional que lleva a reacciones desproporcionadas o estallidos inesperados. Aunque estos episodios no aparecen siempre, la evidencia sí muestra que inhibir emociones aumenta la tensión interna y la probabilidad de respuestas emocionales intensas.

Estrés crónico y efectos en la salud física

Reprimir emociones activa de manera continuada el sistema de estrés del organismo. Con el tiempo, esto puede influir en la tensión muscular, la presión arterial, la salud cardiovascular o la calidad del sueño. Las estrategias de regulación emocional poco adaptativas tienen un impacto directo en el bienestar físico.

¿Cómo puedo saber si estoy reprimiendo mis emociones?

Podemos identificar si estamos reprimiendo nuestras emociones con algunas de estas señales:

  • Evitas conversaciones sobre emociones, cambiando de tema rápidamente.
  •  Tienes problemas de concentración y una actitud negativa ante la vida.
  • Tienes comportamientos impulsivos, comiendo en exceso, sobretrabajando o consumiendo sustancias como el alcohol.
  • Sientes incomodidad al escuchar a otras personas expresar sus emociones, mostrando desinterés por el bienestar emocional de los demás.
  • Sufres de insomnio, ya que tu mente está demasiado activa por la noche, dificultando tu sueño y tu descanso.

Estrategias para liberar y gestionar emociones reprimidas

Por suerte, contamos con algunas estrategias que nos ayudan a gestionar y mejorar nuestras emociones. Algunas de ellas son:

Autoconocimiento y reflexión personal

El primer paso para gestionar las emociones reprimidas reside en el autoconocimiento. Reflexionar sobre las propias emociones y reacciones nos puede ayudar a identificar patrones y a comprender mejor el estado emocional.

Identificación de sensaciones corporales relacionadas

Las emociones a menudo se manifiestan en el cuerpo. Prestar atención a los síntomas físicos, como la tensión muscular o los nudos en el estómago, puede proporcionar pistas sobre lo que se siente realmente. Observar estas sensaciones permite tomar conciencia del estado emocional y actuar en consecuencia.

Reconocimiento de desencadenantes emocionales

Detectar situaciones que provocan reacciones emocionales es otro aspecto clave. Reconocer qué lo desencadena puede ayudar a anticiparse a las respuestas emocionales y preparar estrategias para afrontarlas de manera efectiva.

Comunicación y apoyo social

Compartir sentimientos y experiencias con otros puede ser liberador. La comunicación abierta y honesta crea un espacio seguro para expresar lo que se siente.

Importancia de expresar emociones en un entorno seguro

Contar con personas de confianza facilita la expresión emocional. Un entorno comprensivo y sin juicios permite explorar los sentimientos de manera constructiva.

Terapia profesional como herramienta de ayuda

Buscar la guía de una psicóloga proporciona recursos y apoyo para gestionar emociones represadas. Nuestra terapia online ofrece un marco seguro para abordar y trabajar en la expresión emocional. Contamos con psicólogas que pueden ayudarte.

Referencias bibliográficas

Moore, S. A. (2008). Are expressive suppression and cognitive reappraisal associated with stress-related symptoms? Personality and Individual Differences.

Reyes-Martín, S. et al. (2022). Emotion regulation in social anxiety and depression: a systematic review of expressive suppression and cognitive reappraisal. Clinical Psychology Review.

Deplancke, C. et al. (2023). Believing emotions are uncontrollable and symptoms of anxiety and depression. Current Psychology.

Zhou, M. et al. (2024). The association between aspects of expressive suppression and somatic/psychological symptoms: a network analysis. BMC Psychology.

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Cutuli, D. (2014). Cognitive reappraisal and expressive suppression: links with self-esteem, social support, and life satisfaction. Frontiers in Systems Neuroscience.

Hoffman, S. N. et al. (2024). The relationship between expressive suppression and social connectedness in individuals with anxiety or depression. Journal of Affective Disorders Reports.

Ana García Robles es graduada en psicología con especialización en el ámbito social. Con más de 8 años de experiencia, combina la psicología con el yoga y la arteterapia en el ámbito laboral.