Artículo sobre psicología escrito por Mireia Ortuño | Colegiada CV14973
Sentirse sola en pareja es una sensación mucho más común de lo que piensas que afecta a muchas parejas hoy en día. Este sentimiento puede surgir a pesar de la presencia física de un compañero/a, generando una profunda desconexión emocional. La soledad en una relación puede deberse a diversos factores, algunos como el desamor, la rutina diaria o la falta de comunicación. Reconocer estas causas es el primer paso para tratar y mejorar la situación.
Hoy te quiero contar qué puede causar el sentimiento de soledad en pareja y cómo puedes solucionarlo.
El sentimiento de soledad aun estando en una relación se produce cuando, a pesar de la compañía física, no existe una conexión emocional significativa. Este vacío nos puede llevar a la desilusión, haciendo que una persona se sienta aislada o incomprendida. Las expectativas iniciales de una relación pueden ser drásticamente distintas con la realidad, dejando una sensación de abandono emocional.
Esta contradicción de estar en pareja y al mismo tiempo sentir soledad plantea un dilema emocional difícil de gestionar. Esta sensación tiene su origen en una falta de interacción o de una comunicación deficiente. Aunque la pareja pase muchas horas junta, las verdaderas conversaciones sobre sentimientos y necesidades emocionales pueden ser escasas. Esto puede conducir a la frustración y al deseo de una conexión más profunda, que parece inalcanzable.
La conexión emocional es fundamental para mantener una relación saludable. Esta intimidad crea un espacio seguro donde ambos pueden sentirse valorados y comprendidos. La falta de esta conexión puede dar sensación de soledad, incluso cuando ambos están presentes. Algunos factores que afectan esta conexión incluyen:
Comunicación:
hablar sobre preocupaciones y sentimientos ayuda a construir la cercanía.
Respeto mutuo:
La valoración del espacio y necesidades del otro es esencial.
Crecimiento conjunto:
Compartir actividades y objetivos puede fortalecer los lazos emocionales.
Reconocer y abordar la importancia de la conexión emocional puede ser el primer paso para superar la soledad en pareja. Sin este lazo, la relación corre el riesgo de convertirse en una mera coexistencia, donde la intimidad y el afecto se desvanecen, dejando a ambos con un sentimiento de vacío e insatisfacción.
La soledad en una relación puede surgir por diversas razones. Entendiendo las causas podremos tratar el problema y encontrar formas de mejorar la relación.
El desamor se presenta como uno de los factores más comunes que conducen a la sensación de soledad. Este puede manifestarse de manera abrupta o gradual, dejando una brecha emocional entre las parejas. Cuando uno de los integrantes de la relación empieza a percibir que ya no siente amor, crea un vacío que puede ser difícil de expresar.
Las diferencias en las necesidades emocionales entre las parejas también pueden contribuir al sentimiento de soledad. Cada persona tiene un bagaje emocional único que influye en cómo interactúa dentro de la relación. Esto puede llevar a situaciones en las que un miembro de la pareja se sienta incomprendido o ignorado.
La rutina y la monotonía pueden ir erosionando la conexión emocional que una vez existió. Con el paso del tiempo, las actividades repetitivas y las obligaciones diarias tienden a ocupar el lugar del tiempo de calidad. Se pierde el entusiasmo y la espontaneidad, llevando a una comunicación superficial.
La rutina y la monotonía pueden ir erosionando la conexión emocional que una vez existió. Con el paso del tiempo, las actividades repetitivas y las obligaciones diarias tienden a ocupar el lugar del tiempo de calidad. Se pierde el entusiasmo y la espontaneidad, llevando a una comunicación superficial.
La falta de significado en la relación puede ser una causa profunda de desconexión. Si la relación se convierte en un mero compromiso sin un propósito mayor, es probable que ambos se sientan distantes.
Los engaños, ya sean conscientes o inconscientes, pueden crear una desconexión emocional. La autoilusión en el contexto de la relación puede llevar a la negación de los problemas reales, profundizando aún más la soledad dentro de la pareja.
Superar la soledad en pareja requiere de un enfoque consciente y proactivo. Implementar ciertas estrategias puede ayudar a restaurar la conexión emocional y fortalecer la relación.
La comunicación efectiva es la base para abordar problemas de soledad en la relación. Hablar de los sentimientos y preocupaciones de manera abierta puede facilitar la comprensión mutua. Se debe crear un espacio seguro donde ambas partes puedan expresarse sin miedo al juicio.
Entender qué se necesita emocionalmente es fundamental para informar a la pareja. Reflexionar sobre las propias expectativas y deseos puede permitir que la pareja realice ajustes necesarios, favoreciendo una relación más equilibrada y satisfactoria.
Participar en actividades conjuntas puede fortalecer la conexión entre ambos. Desde salir a cenar hasta practicar hobbies en común, estas experiencias compartidas son vitales para reavivar el sentido de complicidad y cercanía.
Reducir el estrés diario en la pareja puede ser clave. Esto implica gestionar mejor el tiempo, priorizando momentos dedicados al disfrute mutuo. Esto permitirá dejar de lado la rutina y fomentar un ambiente propicio para cultivar la intimidad.
En muchos casos, la intervención de un terapeuta de pareja puede ser de gran ayuda. La terapia online puede darnos herramientas útiles para mejorar la comunicación y trabajar con las dinámicas que conducen a la soledad.
La autoexploración y el desarrollo personal son cruciales. Dedicar tiempo a actividades que aporten felicidad individual puede estimular una mejor relación. Un bienestar personal mayor favorece la conexión con la pareja.
Nutrir relaciones sociales fuera de la pareja es fundamental. Pasar tiempo con amigos y familiares ayuda a aliviar la presión de la soledad en la relación y proporciona un soporte emocional que puede ser muy beneficioso.
Mireia Ortuño es psicóloga general sanitaria, especializada en terapia psicológica en niños, adolescentes y adultos, además de contar con experiencia y especialización en terapia de sexual y de pareja.